Rellenar bajo nivel del electrolito

Rellenar bajo nivel del electrolito

El bajo nivel del electrolito en los vasos o celdas impide que la batería se pueda recargar normalmente con la corriente de carga que le suministra el alternador del coche o, en su lugar, un cargador externo. Además, mover el coche con una batería que tenga bajo el nivel del electrolito origina el deterioro anticipado de sus placas de plomo, lo que se evita manteniéndolas en todo momento sumergidas completamente en esa solución.

 

El cambio de nivel del electrolito lo provoca la propia evaporación espontánea que sufre el agua destilada que lo compone debido al elevado calor del medio ambiente (sobre todo en verano y más pronunciado en los países tropicales), así como el propio calentamiento que se genera dentro de la batería durante su funcionamiento. A eso hay que sumarle también la elevación de temperatura que se produce durante el proceso de carga.

MANTENIMIENTO PARA RESTITUIR EL AGUA DESTILADA QUE SE HA EVAPORADO EN EL ELECTROLITO

Cómo rellenar los vasos o celdas de la batería con agua destilada:

Como ya se explicó, con el tiempo de uso del coche el agua destilada que contienen los vasos o celdas de la batería va sufriendo un proceso de evaporación. Cuando debido a ese proceso el electrolito alcanza un bajo nivel crítico, la batería no se recarga por completo o no adquiere carga alguna.

El proceso de evaporación trae como resultado que en cualquier momento que queramos arrancar el coche nos encontremos con que la batería se encuentra descargada. Por ese motivo es recomendable chequear cada cierto tiempo el nivel del electrolito en cada uno de los vasos o celdas que forman la batería para evitar quedarnos tirados en cualquier lugar cuando el coche no arranca.

Rellenar con agua destilada los vasos o celdas de la batería constituye una tarea fácil de realizar, pero hay que llevarla a cabo con mucho cuidado, de forma tal que no sobrepasemos un determinado nivel normal para que el líquido no se derrame por fuera de la caja. Además, debemos evitar por todos los medios las salpicaduras, pues de ocurrir podemos sufrir quemaduras químicas debido a que el electrolito no es otra cosa que ácido sulfúrico (H2SO4) “”compuesto altamente cáustico y corrosivo”” diluido en agua destilada.

Todas las baterías de 12 voltios para uso automotor poseen seis vasos o celdas, cerrados con tapones, generalmente roscados. Para retirar los tapones y proceder a rellenar las celdas con agua destilada, lo primero que se debe hacer es proteger las manos con guantes para evitar que alguna salpicadura eventual pueda llegar a quemar la piel, cuidando también, muy especialmente, que el electrolito no salpique en los ojos. Para protegernos de esa posibilidad debemos emplear, igualmente, unas gafas apropiadas.

Una vez retirados los tapones y se encuentren ya abiertos los accesos a los vasos o celdas de la batería, en caso que se observe que las placas sobresalen por encima del nivel del electrolito, habrá que rellenar con agua destilada hasta que queden completamente sumergidas. Sin embargo, el nivel máximo admisible del electrolito no se puede sobrepasar al rellenar cada una de las celdas; para ello en el interior de cada abertura de acceso existe una marca que señala dicho nivel. En caso que se sobrepase, el líquido se puede derramar posteriormente por fuera de la batería debido al proceso normal de expansión que sufre al aumentar su temperatura cuando la batería comienza a recibir carga y calentarse. La elevación de temperatura del electrolito la produce lo mismo el propio alternador del coche, que un cargador externo que utilicemos para cargar la batería.

El proceso de rellenar los vasos o celdas de una batería de plomo-ácido con agua destilada se debe hacer despacio y con mucho cuidado para evitar su derramamiento por su parte externa.

A la hora de realizar este mantenimiento lo mejor es auxiliarnos con un embudo plástico bien limpio (nunca metálico), que se encuentre libre de aceite, grasa, polvo o de cualquier otro tipo de suciedad que pueda penetrar en los vasos y dañar la batería.

A TENER EN CUENTA

  1. NUNCA encienda fósforos para observar el nivel del electrolito a través de las aberturas de acceso a los vasos o celdas de la batería cuando se encuentren abiertos, pues se corre el riesgo que los vapores de hidrógeno (H) desprendiéndose normalmente de su interior se inflamen y provoquen una explosión.

  2. NUNCA rellene los vasos o celdas de la batería con agua corriente del grifo , pues el agua que llega hasta nuestros hogares contiene gran cantidad de sales minerales. Esas sales al combinarse químicamente con el electrolito aceleran el proceso de deterioro de las placas de plomo que tienen internamente las baterías o las ponen en corto circuito. El agua del grifo reduce en gran medida el tiempo de servicio y vida útil de las baterías, o las deja inservibles.

  3. Tampoco se pueden emplear recipientes sucios o grasientos para depositar el agua destinada al uso en las baterías, pues contaminarían igualmente el electrolito, acortando así el tiempo de vida útil.