Precauciones que se deben tomar cuando manipulamos baterías de plomo-ácido

Precauciones que se deben tomar cuando manipulamos baterías de plomo-ácido

Establecer un puente eléctrico entre dos baterías es una operación fácil de realizar y no se debe convertir en una tarea peligrosa. Sin embargo, no es menos cierto que se pueden correr riesgos innecesarios para la integridad personal si no se toman algunas precauciones que se enumeran a continuación.

Cuando una batería que ha estado funcionando normalmente en nuestro coche se queda descargada y su caja no presenta señales externas de deterioro o daños físicos (rotura, fisuras, golpe), ni el electrolito se ha derramado por fuera, seguramente no se correrá ningún riesgo para establecer el puente eléctrico e interconectarla con otra batería.
No obstante, se recomienda siempre manipular las baterías de plomo-ácido en una zona al aire libre, es decir en la calle o en cualquier otro lugar a la intemperie y NO FUMAR NUNCA cuando las estemos manipulando. Si en lugar de realizar las operaciones al aire libre las queremos efectuar bajo techo como, por ejemplo, dentro de un garaje, deberá existir siempre una buena circulación de aire o ventilación y, preferiblemente, mantener las puertas y/o ventanas abiertas.
La razón para tomar esas medidas es que del interior de la batería puede desprendese hidrógeno (H), gas altamente explosivo, como resultado de la reacción química del electrolito. En ese caso, si al colocar las pinzas en los bornes salta una chispa y coincide ese momento con un escape de hidrógeno, lo más probable es que se produzca una explosión que puede ocasionar severas lesiones personales.
Tampoco se debe establecer el puente eléctrico entre dos baterías si existe la sospecha que el electrolito de la que se encuentra descargada está congelado por haber estado estacionado el coche en la calle con temperaturas bajo cero. Si se tiene esa sospecha, NO REALICE NUNCA el puente entre ambas baterías, ni la someta tampoco a ningún proceso de carga en esas condiciones, porque resulta igualmente peligroso, incluso después que se ha descongelado, porque puede haber sufrido daños internos.
Cuando el electrolito se congela, el agua que contiene se solidifica y se expande, pudiendo deformar y poner en cortocircuito las placas de plomo que se encuentran alojadas dentro de la caja de la batería, por lo que se puede producir una explosión si se le aplica carga.
El punto de congelación del electrolito de una batería descargada se sitúa a unos 6 ºC (20 ºF aproximadamente), siendo dicho punto inversamente proporcional a la carga. Es decir, cuando una batería se encuentra completamente cargada, el electrolito requerirá una temperatura mucho más baja llegar a congelarse.
Por tanto, si el aspecto exterior de la batería descargada es normal, no existe derramamiento externo de electrolito y no hay razón tampoco para pensar que el electrolito se encuentre congelado, entonces no habrá riesgo personal alguno en establecer el puente eléctrico entre la batería cargada y la descargada.
Antes de establecer el puente eléctrico con los cables, asegúrese también que los tapones de cada vaso se encuentran cerrados y completamente ajustados para evitar en lo posible que se produzca algún escape de electrolito o de gas hidrógeno.
Destacamos:
Si existe cualquier duda acerca del estado físico de la batería descargada o a simple vista se nota cualquier anomalía, los tapones de los vasos no ajustan o no cierran bien, o se sospecha que el electrolito pueda estar congelado porque el coche ha estado estacionado en la calle con temperaturas bajo cero, no realice el puente ni la someta a carga, porque esa operación puede ser riesgosa.
Por ejemplo, cuando la caja de la batería se encuentra dañada por alguna rajadura, o los tapones de los vasos no ajustan bien, puede existir fuga de gases de hidrógeno (H) producidos por la reacción química del electrolito. Como se explicó anteriormente, si al realizar directamente la conexión de las pinzas en los bornes o postes de la batería descargada surgiera una chispa, lo más probable en caso de haber desprendimiento de gas hidrogeno es que se produzca una explosión que hará saltar hacia afuera el electrolito alojado en el interior de la batería. La salpicadura del electrolito, por ser ésta una solución altamente corrosiva y cáustica debido al ácido sulfúrico (H2SO4) que contiene, puede llegar a producir graves quemaduras químicas en las manos o los brazos, así como la pérdida de la visión si la salpicadura penetra en los ojos.
Como no siempre podemos determinar a simple vista si una batería descargada se encuentra en buenas condiciones físicas (a no ser que seamos un especialista o muy buen conocedor de la materia), se recomienda también utilizar gafas de protección al hacer el puente, así como utilizar una camisa de mangas largas y guantes apropiados a la hora de conectar las pinzas a la batería que se encuentra descargada. No obstante, lo mejor es no intentar realizar el puente ni aplicarle carga si tenemos la más mínima sospecha u observamos que la batería se encuentra deteriorada.