¿Por qué debemos mantener en óptimo estado las baterías de los SAIs?

¿Por qué debemos mantener en óptimo estado las baterías de los SAIs?

Es esencial que las baterías de los SAIs se mantengan para garantizar la fiabilidad. Las técnicas de mantenimiento tradicionales pueden ser muy laboriosas y caras, limitando la aplicación de mantenimiento preventivo (PM) solo a los centros más críticos. Sin embargo, con una comprensión clara de los modos de fallo clave de las baterías de respaldo y de cómo medir y estimar la condición de las baterías mediante combinaciones a medida de métodos de prueba, es posible definir unaestrategia óptima de mantenimiento de bateríaspara toda la red sin exceder los límites presupuestarios.

Los consumidores de hoy día, y las empresas en mayor medida, tienen una tolerancia cero a la pérdida de comunicación; la fiabilidad de toda la red depende de la integridad del aprovisionamiento energético y, en caso de fallo de la red, requiere la disponibilidad de baterías de respaldo fiables. Los centros más críticos requieren grandes baterías (>1000 Ah) que proporcionen tiempos de autonomía de una hora o más. En algunas ubicaciones se puede requerir un tiempo de respaldo de varias horas. La inversión de capital en baterías para estas instalaciones puede ser grande, pero aún las baterías deben ser sustituidas antes de que fallen para garantizar que la red no esté en riesgo. Con eso en mente, es importante que los gastos operativos en mantenimiento se empleen para proteger la inversión del capital y optimizar la vida útil de las baterías. De forma similar, los costes de inspección y mantenimiento de baterías tienen que equilibrarse de acuerdo a los grandes costes derivados de la pérdida de ingresos y reputación si la red no es fiable. Las baterías tienen una vida útil finita que se ve afectada por diversos factores, de modo que, aunque muchas pueden proporcionar energía útil durante la mayoría de su ciclo de vida previsto, muchas otras sufren fallos en edad temprana (secado, sulfatación, “embalamiento” térmico) y tienen vidas útiles mucho más cortas. Al final de su vida útil, la capacidad de la batería disminuye y una retención de capacidad del 80 % es el límite aceptado por la industria como fin de vida.

La fiabilidad óptima de las baterías solo puede conseguirse con un buen nivel de mantenimiento e inspección de modo que se CONOZCA la condición de las baterías y se pueda planificar la sustitución de las celdas o baterías defectuosas antes de que la carga se ponga en riesgo. Esto puede conseguirse con una estrategia de mantenimiento proactivo, basado en la condición, que combine los puntos fuertes de varias técnicas en un programa dinámico planificado de forma inteligente y adaptado a la condición actual de la batería. Por tal motivo es básico tener contratado un servicio de mantenimiento preventivo como el que pone a su disposición renobat® para el correcto seguimiento del estado de sus baterías.