Pequeña historia del nacimiento de las baterías de Litio

Pequeña historia del nacimiento de las baterías de Litio

Durante muchos años la batería de níquel-cadmio fue la única opción para aplicaciones portátiles como teléfonos móviles, ordenadores, aeromodelos, etc.  En 1990 aparecieron las baterías de níquel-metal-hidruro e ion-litio, ofreciendo mayores capacidades y menores pesos. Ambas tecnologías reclaman su superioridad sobre la otra, pero últimamente se ha hecho patente que las baterías de Ion-Litio han ganado la carrera.

Los primeros trabajos para crear una batería de litio se desarrollaron en el año 1912 por G.N. Lewis, pero no fue hasta los años 70 cuando la primera batería de litio apareció comercialmente.

Hay que recordar que el litio (Li) es el metal más ligero que existe, ya que, al tener únicamente tres protones, su peso atómico es muy bajo. Permitiendo un gran potencial químico para crear baterías de gran capacidad con poco peso.

Los primeros intentos de crear una batería de Litio metálico fallaron debido a problemas de seguridad, por la inherente inestabilidad química del Litio, especialmente durante su carga. Los investigadores decidieron utilizar una forma química del Litio que no fuera metálico para mejorar la seguridad en aquellas baterías.

Fue durante la década de los 90 que su utilización se hizo popular i a partir de primeros de 2015 en renobat® hemos empezado el montaje y comercialización de baterías de litio para uso industrial.