Derrame del electólito

Derrame del electólito

Medidas de emergencia a tomar en caso de derrames y salpicaduras del electrolito.

Como ya se ha señalado, el electrolito contenido en las baterías es un compuesto químico altamente cáustico y corrosivo, por ser el ácido sulfúrico (H2SO4) su componente principal. Por tanto, se debe evitar su contacto directo con cualquier material que no sea apropiado para soportar el efecto de corrosión y/o quemaduras químicas que causan los ácidos, no sólo en los metales, sino también en la piel, los ojos y las ropas.
Veamos a continuación algunas medidas de emergencia a tomar en caso de derrames y salpicaduras del electrolito:
Derrames
Tener a mano 500 gramos (aproximadamente 1 libra) de cualesquiera de las siguientes sustancias químicas:
  • Carbonato de sodio
  • Bicarbonato de sodio
  • Ácido de calcio
Preparar una solución vertiendo 500 gramos de una de esas sustancias en 4 litros (un galón aproximadamente) de agua corriente del grifo. Colocarse en las manos guantes de protección, humedecer un trapo limpio con esa solución y limpiar todas las partes donde se haya derramado el electrolito. Después de realizada esta operación tirar el trapo a la basura.
Salpicaduras o derrames en la piel
Retirar del cuerpo cualquier ropa que se haya salpicado o impregnado con el electrolito. Lavar ininterrumpidamente, con abundante agua corriente del grifo, las partes afectadas durante unos 20 minutos, para tratar de detener la penetración del ácido en los tejidos de la piel. Después acudir de inmediato a un centro médico de urgencias.
Salpicaduras en los ojos
Lavar los ojos ininterrumpidamente con abundante agua corriente del grifo durante 20 minutos por lo menos. Mantener los párpados abiertos durante todo ese tiempo, moviendo la órbita de los ojos en forma circular, de forma tal que el agua pueda penetrar bien para realizar un lavado profundo. Después acudir de inmediato a un centro médico de urgencias.
Salpicaduras en las ropas
Es posible neutralizar las salpicaduras de electrolito en las ropas empleando una solución debilitada de amoniaco* (NH4OH ““ hidróxido amónico o de amonio), que no deja residuos después que se seca. También es posible utilizar para ese mismo propósito una disolución de bicarbonato sódico o de sodio. Sin embargo, si la salpicadura es grande no quedará más remedio que lavar las ropas a la mayor brevedad posible para detener y eliminar los efectos corrosivos del ácido sulfúrico sobre el tejido.
* No aspire directamente el amoniaco contenido en un recipiente, pues le cortará completamente la. respiración y pasará un buen susto antes de poder volver a respirar normalmente. Tampoco aspire nunca. el electrolito contenido en la batería por ser altamente cáustico y tóxico.